Este año fue mi cuarto y último año de poder ir a Homecoming como estudiante universitaria no graduada. Recuerdo mi primer año aquí en Baylor como si fuera ayer, y ahora estoy al punto de graduarme (bueno, todavía me falta un semestre). Me imagino que este Homecoming podía haber sido una oportunidad sentimental para pensar sobre el tiempo que había pasado aquí y el “mundo espantoso” que me esperaba, pero el único pensamiento que tenía fue cómo no podía esperar hasta que me graduara. Estoy lista para estar en el mundo real y tener un cambio del ritmo de la vida. Ahora, no sé exactamente lo que voy a hacer después de graduarme y tengo un poco miedo de si puedo sobrevivir en el mundo real, pero quiero averiguarlo. El año que viene va a ser tan diferente. Estoy segura que después de graduarme y tener un trabajo, voy a querer estar en la universidad otra vez. Pero quiero seguir con mi sueño. Lo triste era que necesitaba esforzarme a participar en Homecoming este año. No quería hacer mucho excepto descansar de la semana agitada, pero sabía que éste podía haber sido la última vez para asistir sin costo. Sin embargo, al fin me disfrutaba el fin de semana y la oportunidad de pasar tiempo con mis amigos mientras contemplábamos el pasado y el futuro (tenía que escribir algo sensiblero antes de terminar; lo siento).
Arriba: Mis amigas y yo cuando estábamos mirando el desfile
No comments:
Post a Comment